Saludos bloggeros. Hasta hoy, todas las entradas estaban relacionadas con las formas más atractivas y espectaculares a la hora de promocionar películas como los spot de televisión o los trailers; es decir, extractos de la historia ya rodada que se ponen a disposición del público con el fin de que visite las salas de cine. Sin embargo, esta semana dedicamos el blog al más antiguo y tradicional modo de dar a conocer un largometraje, pero que no por ello es menos bello o impactante: los carteles.
Antes de la irrupción de la televisión, el vídeo, y menos aún, de Internet, las nuevas tecnologías audiovisuales o las redes sociales, la única manera de adelantar imágenes de un filme era mediante gráficas que se colocaban a las puertas de los cines. Hoy día, las imágenes en movimiento tienen mayor importancia que las estáticas. Sin embargo, se siguen lanzando pósters, muchos de los cuales son verdaderas obras de arte.
Un cártel no va a echar por tierra la taquilla de una película, pero si puede contribuir a mejorar o empeorar la imagen que ésta tendrá en los espectadores. Toda atención es poca cuando de ello depende el éxito de un proyecto. Se cuida hasta el mínimo detalle de estos anuncios de papel: desde la instantánea utilizada y la tipografía, hasta las sombras, los colores o la pequeña historia que mostrarán (no va a ser tan explícito como un trailer, pero puede dar muchas ideas sobre acontecimientos que aparecerán en la película). Aquí os dejo algunos de los carteles que para mi (ya sabéis, para gustos colores) son los mejores entre los que han visto la luz en los últimos años.
Además de esto, os dejo también el enlace de una interesante página web en la que podéis ver, adquirir y disfrutar entre más de 20.000 póster.
http://www.allposters.es
Eso es todo. Nos vemos en los cines. Un cinéfilo y publicitario saludo.



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